Sueño de un intermedio
Me pediste que escribiera sobre la melancolía de mi vida.
De manera instantánea recordé aquella mañana en la que se respiraba un aire frío en el jardín. Podía sentir mis pulmones llenarse de lo más delicioso, rejuveneciéndose a cada segundo.
La luz que irradiaba el cielo era tenue, era aquella que me recordaba a los días que viví como una gota de lluvia, en caída libre entre las montañas, sonrisa diáfana.
