27.1.16

Everglow

Sé que podrás haberte ido
y el mundo puede no saberlo,
pero aún te veo celestial.

Sé qué decir pero no sé cómo decirlo, no sé qué decir primero.
Perdón, te extraño, ¿dónde estarás?

Tengo la fortuna de que no hay muchos sufrimientos en mi vida, pero sí el infortunio de un alma llorona que duele de más por ciertas cosas.
Tengo un dolor constante pero amaestrado, escondido bajo la aceptación, el trabajo, alegrías, pensamientos...

Tengo un perrito que se perdió, tengo un par de patitas delanteras que ahora en lugar de rascarme las piernas, me rascan dentro del corazón, recordándome sin descanso que ahí siguen, que no me olvidan y que no me olvide.

Un año de tenerte en mi vida, mi Copito. Un año que bastó para que tú sacaras toda la ternura que hay en mí. Con tu nacimiento aprendí que soy fuerte, que así como me veo de diminuta, soy capaz de ayudar a una perrita a dar a luz. Aprendí que en tu tamañito traes todo el amor de este universo. En tus ladridos habitan mis sonrisas, en tu colmillo torcido está toda la perfección que encierra lo imperfecto. Me enseñaste a verme de la misma manera en que te veo a ti; hermoso, celestial.

No tengo miedo de decir que sos mi perro favorito. A todos los he amado con un amor tan puro y que yo no sabía que podía dar antes de ellos. Todos han hecho crecer mi corazón, con todos he proyectado partes de mí que me sorprenden.
Pero ahora que no estás aquí presente, entiendo que tenías un motivo en mi vida. Tú me ponías la patita en la mejilla, me besabas tiernamente y me cambiabas segundo a segundo. Sé que hay una razón, pero no entiendo aún ese misterio que guardábamos tú y yo. Tan grande y tan fuerte que sigue latiendo dentro de mí, amor perenne, siempre brillante.

Ya no te veo parado frente a mi puerta, esperando que yo saliera cuando estaba encerrada. Ya no te veo brincar como corderito y correr hacia mí cuando me ponía en cuclillas.
Ahora mi tercer ojo interno espera verte brincando de alegría con alguien que te ame más que yo. No sé si alguna vez obtendré esa certeza que me hace falta en el rompecabezas de tu felicidad y de mi paz, pero con ese gran amor mío que te llevaste, y todo tu ser relleno de dulzura y de bondad, espero que esa persona sepa verte como lo que en verdad sos: un perrito inexplicable y digno de todo lo bueno.

Perdón si no fui digna de todo lo que la vida me regaló contigo, pero me enseñaste mucho y tu recuerdo siempre va a vivir conmigo como si nunca te hubieras ido.

Oh, que daría por un momento para saber,
Sí, vivo por este sentimiento, que es siempre brillante
 
Oh, la luz que me dejaste siempre brillará.

Coldplay - Everglow (A head full of dreams) 



No hay comentarios:

Publicar un comentario