Me haces sentir como esa vez que escuché a la Sinfónica con Los Bichos interpretar Penny Lane, ¿recordás que hace unos días te conté sobre eso?
Pues aquella vez, ese momento mágico en el que la atmósfera se llenó de exquisitez, de música y de ganas de brincar (pero estaba en el teatro, tonta de mí que no me atreví). Mi corazón por poco explotó en lágrimas, no miento. Tampoco me atrevería a exagerar al decirte que soy esa mujer de nuevo cuando te veo y cuando guardas mi universo. Tú mi Penny Lane con orquesta en vivo, no sé de qué otra manera explicarte más que esa.
Es curioso cómo a veces pienso que ya no volveré a vivir la emoción del amor que surge temeroso. No más nervios introvertidos y ansiedad de lo desconocido. Pero luego de estos momentos, aseguro que contigo cada cosa nueva es de deleite. Quizá conoceremos por fin el rincón de la ciudad en el que nuestras almas viejas hallarán verdadero refugio. Algún día de estos tal vez tengamos el placer de saborear al amor de nuestras barrigas.
Cuatro años. Creo que el amor ya no te aguanta. Crecés muy rápido y en momentos en los que no está preparado para hacerse grande contigo. Un reflejo del sol de la tarde pega en tu barba -aumentar diez metros-. Te vi sonreír con tal dulzura a un anciano -aumentar veinte metros-. Pediste mi shuco tal como a mí me gusta -aumentar un kilómetro- (gracias por el shuco).
Pero, si debo agradecerte por una sola cosa (la más profunda de todas), es la luz que tengo en mí, pues es el reflejo del amor que me das y yo me siento grande, capaz de ser yo como nunca. No tuviste que pensar en ese regalo para darme y sin darte cuenta ahora soy una historia eterna por ese pedacito de mi alma que te guarda.
Este amor es de los que se conservan, que se extienden y tocan todo, contagian cada rincón. Amores como este son los que crecen con versos, con comidas provechosas y risas infantiles, con el sol del ocaso (frente a un lago, en una calle, en la azotea de un edificio) y con constantes preguntas como ¿ya viste la luna? ¿vamos al teatro? ¿cuál es tu película de miedo favorita? ¿ya sabes qué quiero para ti?
...
que te veas en mis ojos
-cada día o no-,
-cada día o no-,
y que al abrir los tuyos
sepas que hay una Astrid que
-dormida hasta tarde o no-
te piensa
-con intención o no-
-con intención o no-
y que ve en ti una ilusión,
te ve bello y maravilloso,
misterioso y familiar.
Sos todos mis tonos cálidos favoritos.
Amo la forma en la que el sol te hace ver como miel.
Que cosas dices, tanta belleza en tus letras en tus pensamientos, en tus rincones escondidos de esa mente tan brillante para descontrolar todo mi ser cada vez que te miro y mas si suspiro contigo o sin ti... mi bella dama de cabello extraño
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