Situémonos dos años y medio después del comienzo de este embrollo. ¿En qué me he metido y por qué no quiero particularmente dejarlo?
Son 2 años. No, son más de dos años; es una vida pasada y mil noches abrazados en sueños. Son tardes de caminatas. Incontables besos. Son barbas que crecen y se van sin dar una apropiada despedida. Lágrimas que me toca secar sola porque se le ocurren a mis ojos justo cuando no estás. Son ruinas de regalo de cumpleaños. Son años de soñarte. Segundos en que tu mirada me atrapa y estoy segura de que pasa más tiempo que simples instantes.
Estoy aquí pensando, meditando con mis amigas, las horas de madrugada... Son 2 y no están muy contentas conmigo. Pero creo que me dicen algo, que el tiempo no cree que todo eso quepa en él, tú y tus cosas, todo eso que puedo contar, todo lo que ni siquiera recuerdo, tu sonrisa descarada que no me quiere dar tregua ni porque está a 200 kilómetros en subida... Tú y tus formas de transformarme, de hacerme como una parte de ti que dejas de vacaciones por períodos semi largos, semi cortos, semi tolerables. Los tolero porque conservo mi vida, aquello que es mío y que aunque sea mío ya lo tocaste y le dejaste tus huellas invisibles, que no se ven pero que se sienten.
Pero al menos tengo todo para no extrañarte de una forma que duela.
Y aún así lucho con el tiempo, porque son días de no verte. ¿Cómo haces eso? ¿Cómo logras ser más que 2 años y pico? ¿Cómo logras manipular mis horas, mis conteos, confundirme y tenerme en una vigilia de ti?
Tal vez lograste trascender las cantidades.
Que hermoso escribes!!! me quede con una gran sonrisa dibujada cuando vi "tu sonrisa descarada que no me quiere dar tregua ni porque está a 200 kilómetros en subida..." me encanto, simplemente eres tú la que yo quiero!!!
ResponderEliminarSiempre haces que me quede con una sonrisa en mi rostro! Me encanta cuando escribes! siento que me expresas un poco mas de ese mundo que quiero descubrir!
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